Lo que pasa en Siria es el máximo de la barbarie que me ha tocado vivir, incluyendo en esto, notorias matanzas de EU y la OTAN, desde Vietnam en adelante. Pero no debiera olvidar a los top de este rubro, como las descaradas, impresentables y cínicas guerras para dividir Yugoslavia, o la guerra de los contras digitada por EU para derrocar a un gobierno elegido por el pueblo en Nicaragua. Guerras ejecutadas con la complicidad abierta de notorios vendedores de órganos humanos o narcotraficantes, según sea el caso.
Lo que lleva este último caso, el de Siria, al máximo nivel de barbarie cultural, en mi experiencia vital, es que ahora existe, y ya desde hace meses, una monstruosa montaña de información públicada, innegable, evidente, tráslucida, que demuestra hasta la saciedad (si existe un mínimo de hambre de verdad) quienes son y a qué juegan los que constituyen la llamada "oposición en Siria". Me refiero a la oposición siria mentada por los medios (no la real). Me refiero a patriotas sirios que revistan en la pasmosa nómina de alguna de las fachadas oenegeninas de la OTAN (pasmosa por la ubicuidad y la variedad que incluye a notorios miembros de al qaeda)
El máximo grado de barbarie alcanzado por la cultura occidental en el caso de Siria es que la casi totalidad de los medios de información y una gran porción de la opinión pública actúan negando estas evidencias omnipresentes.
Este ártículo de Stella Calloni publicado por Cubadebate que copio a continuacón organiza y rememora muy bien gran parte de la copiosísima cantidad de información de carácter "innegable" que se ha filtrado ya hace meses mientras que los mismos medios que han dejado trascender en parte niegan su escueta y provocadora significación niegan sus consecuencias lógicas ineludibles. También es verdad que parte del escándalo, para mi, es ver cómo la opinión pública, en general, participa de esta tozuda y macabra negación.
Por Stella Calloni
El 23 de julio pasado la ofensiva se dirigió una vez más a tratar de
aislar informativamente al gobierno sirio cortando las transmisiones de
la a Agencia de Noticias Siria, (Sana), por supuesto con mecanismos de
alta tecnología, que sólo manejan las potencias atacantes. Y el mundo
sigue en silencio
El miércoles 18 de julio durante la mañana una terrible explosión hizo temblar Damasco,
provocando la destrucción de la sede de Seguridad y la muerte del
ministro de Defensa general Daud Rajha, de su ministro adjunto el
general Assef Chawkat, y al general Hassan Turkmani, adjunto del
vicepresidente de la República, entre otras víctimas.
El atentado realizado por terroristas dirigidos por las fuerzas
especiales estadunidenses y europeas tenía como objetivo crear una
situación incontrolable para el presidente
Bashar Al Assad, al que Washington exige su renuncia, como si estuviéramos en los tiempos del Imperio Romano.
La reacción del mandatario de nombrar inmediatamente a los sucesores
de los funcionarios asesinados, en medio de un duelo general, recrudeció
la furia de Washington, cuya respuesta, como la de sus aliados, fue
acusar a las víctimas de ser culpables de los hechos por no obedecer las
órdenes directa de la canciller de Estados Unidos,
Hillary Clinton,
quien ha dicho que lo único que debe hacer Al Assad es renunciar y
entregar el país a un “Consejo de Transición” en suma a una
administración colonial.
Los medios de desinformación del sistema titulaban: “La violencia
del gobierno continúa en Siria” o “atentado en Siria, el gobierno no
detiene la violencia” o “Al Assad debe renunciar”. La perversidad de la
información usada como un arma de la guerra sucia y sicológica no tiene
límites.
Las víctimas son los culpables, los mercenarios son llamados
“rebeldes” y según los medios, incluyendo a muchos “progresistas” hay
una guerra civil y no una abierta y descarada invasión desde los países
fronterizos con Siria.
Unos de los mejores y más valientes analistas sobre esta temática,
Thierry Meyssand de la Red Voltaire, ha comparado a estos mercenarios con la “contra” nicaragüense
que en los años 80 actuaba desde Honduras bajo el mando de la CIA para
sus acciones terroristas en Nicaragua, cometiendo asesinatos atroces en
las poblaciones fronterizas.
El ex presidente Ronald Reagan los llamaba entonces “los
combatientes de la libertad”. Ahora a estos mercenarios los tratan como a
los “liberadores” del Ejército Libre Sirio(ELS) ante cuyos ataques el
pueblo y el gobierno sirio resisten heroicamente.
El gobierno de un país independiente y soberano debe irse porque así
lo dispone la jefatura de la dictadura mundial y sus aliados.
El ejército sirio debe bajar las armas y no defender al país, atacado
por oleadas de criminales, dirigidos, armados y financiados por las
potencias en el nuevo proceso expansivo y colonial de un imperio en
decadencia.
El analista Ghaleb Kandil ( New Orient News)advertía en la primera
quincena de julio que cada vez eran más definidos los contornos de la
escalada guerrerista de Estados Unidos contra Siria .
“Es evidente que la estrategia de guerra indirecta ideada por el
director de la CIA, el general David Petracus, quien supervisa la
movilización de los recursos materiales, financieros, militares y de los
medios de inteligencia necesarios, se basa en una guerra de desgaste a
largo plazo, desarrollada a través de bandas armadas”.
En este aspecto los centros de investigaciones estadunidense han
encontrado un obstáculo en la imposibilidad de unificar sólidamente a
los grupos de oposición, a pesar de la serie de reuniones convocadas
por la CIA en distintos países incluyendo Egipto.
Como señala Kandil “entre toda esa mescolanza, los occidentales(las
potencias), Turquía y Qatar apuestan por la Hermandad Musulmana.
En tanto Arabia Saudita apoya, financia, arropa y orienta a los
grupos salafistas y takfiristas, y a varias ‘personalidades’ de la
oposición que ya venían manteniendo desde hace años, con Abdel Halim
Khaddam y Rifaat al-Assad a la cabeza” .
Incluso el
Institute for the Study of War (Instituto
para el Estudio de las Guerras) un Thin-tank , que trabaja para la CIA y
el Estado Mayor Conjunto estadunidense censó a las bandas y grupos
armados que actúan en Siria.
“Las conclusiones de ese estudio publicadas en el sitio web de ese
‘tanque pensante’, muestran claramente que Estados Unidos apuesta por
desarrollar las estructuras de esas bandas y también que está actuando
para garantizar a éstas el flujo constante de dinero y armas.
Se ha establecido una relación directa con los jefes de esos grupos
mediante la creación de un puesto de mando de operaciones y
planificación, que se halla bajo la dirección de oficiales de la CIA y
de otras agencias de inteligencia de Estados Unidos o de países de la
OTAN, ubicado en Turquía” establece Kandil La otra tragedia es que el
plan cuenta con el uso de territorio libanés en contra de Siria.
El senador John McCain llamó a crear una zona tapón para el Ejército
Sirio Libre, después de un encuentro con el jefe de las Fuerzas
Libanesas.
“Las milicias de la Corriente del Futuro y de los grupos salafistas
libaneses no han esperado mucho para dar muestras de obediencia. Desde
el 5 de julio, sustrayendo la región de Akkar a la autoridad del Estado,
individuos enmascarados y armados hasta los dientes establecen barreras
en las carreteras, aíslan poblados y registran a los habitantes y a los
pasajeros de los vehículos sin que nadie les pida cuentas por lo que
hacen”, Y mientras esto sucede en Siria y sus alrededores en Washington
se está redactando la futura Constitución siria para un “gobierno de
transición” cuyo diseño están también trazando fundaciones y organismos
del poder estadounidense.
El pasado 23 de julio, Tony Cartalucci de Activist Post
(publicado y traducido por Rebelión), advierte que el Departamento de
Estado de EE.UU. mediante el United States Institute of Peace,USIP (
Instituo estadunidense de la Paz) está trabajando directamente con
grupos de ‘oposición’ sirios para organizar un gobierno “que esté listo
para sumir siempre y cuando las operaciones militares encubiertas de
la OTAN” logren causar el colapso del Estado.
Cita asimismo el informe elaborado “por la revista Foreign Policy
titulado :Inside the quiet effort to plan for a post-Assad Syria (El
esfuerzo callado de planificar una Siria para después de Assad), donde
se establece que el Departamento de Estado financió los planes de USIP
para sacar rápidamente un informe con detalles de un gobierno
planificado por Estados Unidos”.
Y añade Cartalucci que el USIP publicó algunos detalles de “cómo se
diseño, se creó y se continua controlando y promoviendo el régimen
clientelista instaurado por la OTAN en Libia” que es en realidad una
administración colonial.
Es este Instituto estadunidense supuestamente para la paz el que
“asesora” al actual ‘gobierno libio’ ( una administración colonial)
respaldado por Occidente el que está involucrado en «la redacción de
una Constitución, de la Justicia Transicional, los Derechos de las
Mujeres y la Educación”.
Un organismo creado y financiado por Estados Unidos también redactará
la «constitución» Siria, un texto al que ahora denominan «Documento de
estrategia de transición».
Cartalucci analiza que Estados Unidos trata de suavizar las
implicaciones de su gobierno en la creación de un “régimen cliente” que
ocupe el vacío de sus mercenarios, que también son de Israel, Arabia
Saudita y Qatar.
Pero en realidad aunque la revista Foreign Policy analiza que ha
sido deliberada la aparente ausencia de funcionarios del gobierno de
Barack Obama en estas reuniones nadie ignora que el USIP tiene en su
junta directiva a representantes del Departamento de Estado, como lo es
Michael Posner, al que se agrega James Miller del Departamento de
Defensa.
En esa Junta Directiva está también el presidente de Amnistía
Internacional, y políticos procedentes de “la lista
Fortune 500, que financia un Think Tanks como el Hoover Institution o
el gigante petrolífero Belfer Center” señala el especialista.
Esto da la pauta de cómo ha jugado Amnistía Internacional a favor de
esta guerra colonial de ocupación de Siria, cuyos tentáculos intentarán
extenderse rápidamente a Líbano-donde tienen un pie adentro- y
especialmente a Irán, si el mundo continúa en el aterrador silencio de
la complicidad.
LA FALSA OPOSICION .
La primera organización “opositora”que se formó contra las reformas iniciadas en Siria por el presidente
Bashar al-Assad
fue el Consejo Nacional Sirio (CNS), en la ciudad turca de Estambul el
2 de octubre de 2011, con el auspicio de Turquía y la Unión Europea,
donde previamente se había concertado este engendro.
En el mismo acto de fundación quedó establecida la línea
estadunidense al declarar que el objetivo era derrocar al gobierno de
Al Assad mediante una “revolución pacífica”, pero contradictoriamente
el CNS creó su brazo armado el Ejército Libre Sirio” (ELS), bajo el
cual se agruparon bandas paramilitares y mercenarios que comenzaron
operaciones contra la población civil, el ejército y la policía. Esto
bajo mandato de las fuerzas especiales y de inteligencia de EE.UU.y sus
aliados. Los países fronterizos con Siria fueron convertidos en una
retaguardia de esos grupos terroristas.
También El CNS anunció la preparación de un “gobierno de transición”
en el que no podrá haber ninguna representación de las tendencias
políticas que integraron o apoyaron los gobiernos del Partido del
Renacimiento Árabe Socialista ( BAATH,) como los nasseistas,
nacionalistas, socialistas y comunistas.
El CNS reclutó a grupos de sirios en Washington, Londres o París,
así como había sido creado el Consejo de Transición Libio en febrero de
2011, con grupos libios en el exterior vinculados a los servicios de
inteligencia de las potencias “occidentales”. Creado el CNS Estados
Unidos y aliados buscaron el apoyo del mundo como si fuera una oposición
real interna y organizaron los encuentros de “los amigos de Siria”,
donde se desenmascaró parte de la verdad.
En esos encuentros se votó públicamente más ayuda financiera para
“pagar los sueldos” del ELS (¿rebeldes asalariados?´) y también se dejó
sentado en voz de quien manda, Hillary Clinton, que no habría
negociación sin la entrega del gobierno sirio a este CNS espúreo como
veremos.
Cuando Naciones Unidas envió a
Kofi Annan
a Siria y llegó a un acuerdo con Al Assad, en abril de 2012, se aceptó
una tregua pero los ataques de los grupos terroristas no cesaron.
Vale recordar lo que dijo el 12 de abril de 2012 la embajadora
estadunidense ante la ONU Susan Rice, quien sacando de contexto el
informe de Kofi Anan sostuvo que este “confirmó que lo que ha pasado hoy
no constituye un cumplimiento completo de parte del gobierno sirio, ya
que las fuerzas sirias y las armas siguen estando dentro y alrededor de
los centros de población (sirios por supuesto) y advirtió que estas
fuerzas debían retirarse de inmediato a sus cuarteles”. Debió agregar “y
dejarle el territorio libre a los invasores”
¿Quién pediría a un ejército que está cumpliendo con el deber de
defender a su país de semejante agresión que debe retirarse de su propio
territorio?. Cada tregua que Siria ha cumplido ha redundado en ataques
cada vez más violentos de los agresores, Estados Unidos y sus aliados
no reconocieron el esfuerzo con que se realizó el plebiscito para
reformar la Constitución con poyo de la oposición real en febrero de
2012 donde ganó el sí con un 80 por ciento a favor, ni las elecciones
legislativas del 7 de mayo de este año donde participó por primera vez
la verdadera oposición interna. Esto fue rechazado e ignorado.
Mientras el gobierno sirio daba estos pasos importantes, la orden de
los jefes de la invasión a las fuerzas mercenarias fue recrudecer los
ataques, como se hizo desde marzo pasado, con masacres y atentados en la
capital que dejaron centenares de víctimas.
Estos grupos terroristas, actúan con la logística de las fuerzas
especiales de los países de la OTAN y tienen misiles, armas de alta
tecnología, censores, cañones, comunicaciones del primer Mundo y, una
retaguardia amparada por la potencia hegemónica y sus serviciales
aliados.
La paz necesita de la buena voluntad de las partes y la oposición
extranjera organizada en el CNS insiste en exigir la intervención
militar con el apoyo de la ONU, como sucedió en Libia en marzo de 2011.
Desde el comienzo del conflicto el objetivo del CNS ha sido “la intervención extranjera” recuerda Skelton.
Cuando William Hague secretario de Relaciones Exteriores británico
inauguró la reunión de “Amigos de Siria” celebrada en Túnez el 24 de
febrero de 2012, anunció el reconocimiento del CNS “como los legítimos
representantes del pueblo sirio”.
Antes de esa reunión Hague amenazó a Rusia y China advirtiendo que
era muy importante que “Moscú y Beijing reevalúen su posición” ya que
Siria continuará deslizándose “hacia un mayor caos y derramamiento de
sangre” . Sabía lo que decía, pues su gobierno, EE.UU y sus aliados
darían la orden de recrudecer al máximo las acciones terroristas contra
Siria.
LOS SUPUESTOS VOCEROS OPOSITORES
Mientras que la verdadera oposición democrática está dentro de
Siria, no paga mercenarios para atacar a su pueblo y rechaza toda
intervención extranjera, el mundo no sabe que el Consejo Nacional Sirio
(CNS) no representa en ningún caso al pueblo de ese país.Cuando los
medios citan a “voceros opositores sirios” no identifican a quien
representa el CNS, como señala el periodista Charlie Skelton (The
Guardian) en su artículo “Oposición Siria” advirtiendo que los medios
no toman registro de quienes son verdaderamente esas “fuentes
opositoras”, que citan y que Washington Times describió como un “grupo
que cobija facciones rivales con base fuera de Siria”.
En relación a los voceros más conocidos del CNS Skelton, menciona en
su detallada investigación a la más antigua; Bassma Kodmany una
“académica siria que vive en París y que tiene un largo historial con
Fundaciones de EE.UU y Europa ligadas a la seguridad e inteligencia.
En coincidencia con
Hillary Clinton
la “opositora”Kodmany ha dicho que “ningún diálogo con el actual
régimen es posible. Solo podemos discutir cómo cambiar a un sistema
político diferente”, y declaró además a la agencia francesa AFP- citada
por Skelton- que “el próximo paso necesita ser una resolución(de la ONU)
bajo el capítulo VII, que permite el uso de todos los medios legítimos,
medios coercitivos, embargo de armas, así como el uso de la fuerza para
obligar al régimen a irse”.
No informan los medios que Kodmany trabajaba en el Cairo, Egipto en
2005 para la Fundación Ford y cuando en ese año el ex presidente
George W. Bush retira a su embajador en Damasco, ella es nombrada
directora Ejecutiva de la Iniciativa para una Reforma Arabe (ARI) “un
programa de investigación iniciado por el poderoso lobby estadunidense
Consejo de Relaciones Exteriores,CRF (Council on Foreign Relations en
inglés), como lo ha citado The Washington Post, y tal como figura en la
investigación de Skelton.
El CRF para el que trabaja Kodmany es un Think-Tank (tanque pensante)
que describe la reforma árabe en su página web como un proyecto
propio, nacido de los llamados proyectos Estados Unidos- Medio Oriente
“que reunían a antiguos diplomáticos, oficiales de inteligencia y
financistas para analizar políticas destinadas a prevenir conflictos y
promover la estabilidad”
Está bajo la dirección del general retirado Brent Scowcroft, un
antiguo Consejero de Seguridad Nacional que trabaja junto a Zbigniew
Brzezinski, quien lo sucedió en ese lugar y Peter Shutherland, el jefe
de Goldman Sachs International.
Kodmany ha sido invitada desde 2008 a las reuniones secretas del
poderoso Grupo Bielderberg, que reúne a los más granado del poder
económico y decide- como los emperadores romanos- las guerras, las
intervenciones, las transiciones “necesarias” para sus intereses y para
ejercer una dictadura mundial sin parangones.
Difícil es imaginar a la “rebelde” Kodmany combatiendo en Siria
contra el “dictador” Bashar Al Assad. La vocera principal del CNS fue
elegida no por el pueblo sirio ni por una organización en Siria, sino
por banqueros y consejeros de inteligencia que la pusieron al frente
del proyecto de Medio Oriente.
Por cierto también trabajó para la Academia Diplomática
Internacional, dirigida por Jean Claude Cousseran, un antiguo directivo
de la DGSE, el servicio de inteligencia extranjera de Francia.
Si no queda aún claro de que se está hablando uno de los financistas
más importantes del CFR es George Soros el hombre de la “Open Society
Foundations” cuyo papel en los planes contra los países del llamado
Tercer Mundo es clave, para desestabilizaciones, golpes e
intervenciones.
Otro de los voceros del CNS es su director en Relaciones
Internacionales, Radwan Ziadeh, colaborador principal del US Institute
for the Pace(Instituto para la Paz) de Washington, cuyo presidente es
Richard Solomón, antiguo consejero de Henry Kissinger en el Consejo
Nacional de Seguridad, reseña Skelton Y añade que en febrero pasado
Ziadeh se reunió con un grupo de elite de los halcones de Washington
para firmar una carta en la que llamaba a Obama a intervenir en Siria.
Entre los firmantes figuran James Woolsey (antiguo jefe de la CIA), Karl
Rove (el entrenador de Bush Jr), Clifford May, y Elizabeth Cheney, ex
cabeza del grupo de Operaciones del Pentágono en Irán y Siria, .
De acuerdo a las investigaciones Ziadeh mantiene lazos estrechos
con algunos de los más poderosos Think- Tanks de Washington, con
conexiones en Londres, donde en 2009 fue invitando por el Chatham
House, y en junio de 2011 estuvo en el panel del encuentro : “Imaginando
el futuro político de Siria”, Allí también estuvieron otros dos
voceros del “opositor” Congreso Nacional Sirio: Ausuma Monajed, y Najib
Ghadbian.
Precisamente este último fue mencionado por el Wall Street Journal
como “un temprano intermediario entre Estados Unidos y la oposición
Siria en el exilio y fue quien hizo un primer contacto entre la Casa
Blanca y el NSF (Frente de Salvación Nacional).
Ghadbian además forma parte del comité consultivo del grupo Syrian
Center for Political and Strategic Studies (SCPSS - Centro sirio para
Estudios Políticos Estratégicos)con sede en Wahisngton, una
organización cofundada por Ziadeh.
En tanto Monajed era en 2008 un amigo cercano del Departamento de
Estado en su condición de “director de relaciones públicas del
Movimiento por la justicia y el Desarrollo (MJD), que lidera la lucha
por un cambio supuestamente pacífico y democrático en Siria.
En 2011 The Washington Post, recogió una serie de cables diplomáticos
de Wikileaks, que mostraban el envío de una fuerte cantidad de dinero
del Departamento de Estado - unos seis millones de dólares-al grupo del
MJD “para operar el canal satélite y financiar otras actividades dentro
de siria” en referencia a Barada TV, manejada por Monajed y una red con
base en Londres para actuar contra el gobierno sirio. El envío fue
hecho desde 2006 Monajed es entrevistado normalmente en Al Jazeera y su
tarea es endilgar al gobierno sirio todas las masacres cometidas en
realidad por los mercenarios-entre ellos una buena parte de Al Qaeda-
que atacan a las poblaciones como metodología de terror y desgaste.
De acuerdo a estas investigaciones, 2005 fue un año clave para
llegar al momento actual y demuestra que los directivos del CNS
están trabajando en fundaciones y organizaciones de la inteligencia y
seguridad de Estados Unidos y sus aliados desde hace tiempo. Son muchos
más los nombres surgidos de varios investigadores europeos, pero por
razones s de espacio se tomaron casos testigos importantes y claves.
Estas investigaciones evidencian las brutales formas de injerencia
de esas fundaciones y redes de ONGs, y la criminalidad de los medios
masivos de comunicación que han armando la estructura básica de estas
guerras coloniales del presente. El silencio y la mentira sobre los
verdaderos sucesos en Siria, es tan criminal como la guerra misma y un
nuevo genocidio estará sobre la conciencia adormecida de la humanidad si
no detenemos al terrorismo imperial que amenaza al mundo.