domingo, 29 de enero de 2012

La horrorosa y maldita "democracia" resultante de la intervención humanitaria y colonialista de la OTAN (con el aval de la ONU y de la opinión pública internacional)

(Aqui tienen, para que coman del vidrio y la metralla que sembraron, con toda clase de artimañas y engaños "racionales" los que abrieron el camino a la inmoral guerra de conquista de Libia llevada a cabo por las infaltables rancias "democracias" colonialistas occidentales y sus aliados de emiratos y otras reyesías de medio oriente. ¿Y qué autocrítica hacen o han hecho los insensatos, arrogantes y cómplices integrantes del coro que dió aval, por izquierda, a tan horrendo carnaval preanunciado?

En la Libia post-Gadafi, se tortura hasta la muerte, dicen AI, MSF y otras organizaciones humanitarias

 
de Cubadebate
Torturas en Libia, según organizaciones internacionales

“Varios detenidos han muerto custodiados por milicianos armados en Trípoli o Misrata o en sus alrededores en circunstancias que sugieren tortura”, señala Amnistía Internacional (AI) a través de un comunicado.
La delegación de Amnistía Internacional que está actualmente en Libia se ha reunido con detenidos en Trípoli, Misrata y Gheryan y sus alrededores, que mostraban señales visibles de torturas infligidas en los últimos días y semanas. Sus lesiones incluían heridas abiertas en la cabeza, extremidades, espalda y otras partes del cuerpo.
La tortura es infligida por entidades militares y de seguridad reconocidas oficialmente, así como por multitud de milicias armadas que actúan fuera de cualquier marco legal.
“Después de todas las promesas de poner bajo control los centros de detención, es horroroso descubrir que no ha habido ningún avance para poner fin al uso de la tortura”, ha declarado desde Libia Donatella Rovera, asesora general sobre respuesta a la crisis de Amnistía Internacional.
“No sabemos de ninguna investigación adecuada sobre casos de tortura, y ni los supervivientes ni los familiares de quienes han muerto en detención han tenido ningún recurso a la justicia ni recibido reparación alguna por lo que han sufrido”.
“Aunque muchos detenidos nos han contado sus experiencias de tortura, algunos estaban demasiado asustados para hablar -por temor a sufrir torturas peores si denunciaban- y se limitaron a enseñarnos sus heridas”.
Los detenidos, tanto ciudadanos libios como de otros países del África Subsahariana, dijeron a Amnistía Internacional que les habían suspendido en posturas forzadas; les habían golpeado durante horas con látigos, cables, mangueras de plástico, cadenas y barras metálicas y palos, y que les habían aplicado descargas eléctricas con cables y con armas de electrochoque tipo Taser.
Los patrones de las lesiones que ha observado la organización eran compatibles con sus testimonios. Los informes médicos que ha visto Amnistía Internacional confirmaban también el uso de la tortura en varios detenidos, algunos de los cuales murieron bajo custodia.
La mayoría de los detenidos son libios sospechosos de haber sido leales al coronel Gadafi durante el reciente conflicto. También se sigue deteniendo al azar a ciudadanos extranjeros, en su mayoría del África Subsahariana, incluido en relación con su condición jurídica irregular, y algunos son torturados.
La organización ha hallado que los detenidos solían ser torturados inmediatamente después de ser aprehendidos por milicias armadas locales y después, en los interrogatorios, incluso en centros de detención oficialmente reconocidos. Hasta la fecha no se ha permitido a los detenidos el acceso a un abogado. Varios detenidos dijeron a Amnistía Internacional que habían confesado delitos que no habían cometido para que dejaran de torturarlos.
En Misrata, se sigue torturando a los detenidos en un centro de interrogatorio de la Seguridad Militar Nacional (Amn al Jaysh al Watani) y en los cuarteles generales de milicias armadas.
El 23 de enero, la delegación de Amnistía Internacional entrevistó a varios detenidos en Misrata que habían sido torturados apenas unas horas antes. Un hombre, aún bajo custodia, dijo a la organización:
“Esta mañana me llevaron arriba a interrogarme. Cinco hombres vestidos de civil se turnaron para pegarme y flagelarme [...] Me colgaron de las muñecas de la parte de arriba de la puerta durante casi una hora y siguieron pegándome. También me dieron patadas”.
Otro detenido dijo a Amnistía Internacional que le habían pegado en las heridas que había sufrido el mes anterior a manos de la milicia: “Ayer me pegaron con un cable eléctrico cuando tenía las manos esposadas a la espalda y los pies atados. Me amenazaron con devolverme a la milicia que me había capturado, que me mataría.”

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